miércoles, 24 de agosto de 2011

Sueños.

Paula se sentó en su mitad de sofá y contempló lo vacía que había quedado la otra parte de su existencia. Y se volvió a preguntar por qué nos empeñamos en llenarla siempre con otra persona. Por qué llevaba años empalmando una pareja con la siguiente. Porque, de todas las cosas difíciles e importantes que había aprendido a lo largo de estos años, nunca figuraba en la lista la asignatura pendiente de estar sola.

Otra vez a desilusionarse.
Otra vez a perder las ganas.
Otra vez a olvidarse de los hombres, a reírse de ellos con esa risa que bien podría confundirse con llanto.
Otra vez a recuperar la ilusión.
Otra vez a creer que será diferente.
Otra vez a emocionarse con algo distinto.
Y otra vez a vivir una mentira.
Otra vez a descubrirla.
Otra vez a desengañarse.
Otra vez a quitarse media vida.
Otra vez a quedarse sola en su medio sofá.

Como si de una venganza de cínicos se tratase, Paula había comprobado que su corazón era siempre divisible por la mitad. Y luego por la mitad de la mitad.
Y después por la mitad de la mitad de la mitad. Y así infinitamente.
Pero nadie le había advertido de que cada vez que lo dividimos, los sentimientos que puede albergar nuestro corazón son más pequeños.

Y eso era justamente lo que le estaba pasando a Paula.
Que siempre que se enamoraba quería con todo el corazón, sí, pero con todo el corazón que le quedaba. Esa era la parte que nunca nadie le preguntó.

Me quieres, sí, pero con cuánto.

martes, 16 de agosto de 2011

Fin.

¿Perdonar y olvidar? Ni eres Dios, ni tienes Alzheimer. Olvidar todos los momentos que habéis pasado, sería imposible.. Habéis vivido más momentos juntos de los que creéis, y por muy grande que haya sido el daño que os habéis hecho, no se puede olvidar todo. Cada uno de esos momentos han sido perfectos de principio a fin, una historia pequeña, pero a la vez preciosa, sin complicaciones ni obstáculos, solo erais tu y él.
Ahora no queda nada, ya todo se acabó, y ya no quieres verle más. Quieres dejar el pasado atrás, olvidar todo, pero no puedes. Puede que él ya haya olvidado todo, pero tu no puedes, y ahora lo único que haces es ver su foto y pensar que todo se acabó y romper a llorar.. Esa es una de las razones por las cuales no puedes sacarle de tu cabeza... Lo tirásteis todo a la basura, pero hay que continuar, rehacer vuestras vidas, y saber tomar el camino correcto.. No quieres seguir luchando, prefieres darlo todo por perdido, empezar de cero, quieres continuar.
Quieres decir adiós a todo, pero no vas a estar mal.. Porque sabes que vuestra historia, ha sido la mejor de tu vida, y tuvo un principio... Y aunque tuvo un final, fue un gran final, un... Final feliz, en cierto modo...
Aunque pase el tiempo, pasen horas, días, semanas, meses.. Siempre le recordarás, por muy duro que te resulte afrontar la realidad, pero no puedes hacer otra cosa... Es lo mejor para los dos, y sólo serás feliz si él lo es, y aunque él esté con otra, y a tí eso te mate por dentro, serás feliz, porque él lo está, y solo quieres que él sea feliz, para recompensarle lo que le hiciste una vez... Te vas con lágrimas en los ojos, pero una pequeña sonrisa dibujada en tu cara..
http://www.youtube.com/watch?v=BtOdBDs99iQ&ob=av3e


viernes, 12 de agosto de 2011

Touché.

Era domingo por la tarde cuando recibiste ese mensaje. Ese gran mensaje que nunca pensabas que significaría tanto para ti... Era de él. Solamente por saber que era de él empezaste a sonreír.. Le echabas de menos, a más no poder, llevabas llorando más de un mes por él, por el simple hecho de que no podías hablar con él, ni podías verle, ni escuchar su voz.. Al día siguiente le ibas a ver, por fin. Estabas nerviosa y con ganas de verle, pero con tan solo una puta frase, se jode todo. Tu le has dicho todo lo que sentías, todo lo que le has echado de menos, todo lo que le quieres... Y la frase que recibes de él, es un: "Ya te olvidé hace tiempo..."
¿Tu reacción? Instantánea. Llorar. Nada más leer eso se te para el corazón. Quieres gritar, romper algo, dar patadas, pegarle, odiarle, olvidarle tu también, quieres desaparecer, te quieres morir, quieres desahogarte.. Y llorar es lo único que puedes hacer de todo eso... ¿Olvidarle? Imposible. Dicen que los mejores momentos no se deben olvidar, y si tus mejores momentos los has vivido con él.. Más imposible todavía resulta ser.
Le quieres. Le quieres de verdad, le quieres como nunca. Ahora te planteas, eso de: "¿Que hago yo ahora, si no está él?. " Para muchos, la respuesta a esa pregunta, sería: "Sigue adelante".. Pero los demás no entienden lo que tú estás pasando, a no ser que les ocurra lo mismo... O parecido.
Nadie más que tú, y solamente tú, sabe lo que es pasar por alto el día en el que toda tu vida cambió, en tan solo medio minuto, cuando menos te lo esperabas. Nadie más que tú, sabe lo que significa para ti el número "14"... Y nadie sabe mejor que tú, lo importante que puede llegar a ser para ti, lo que parece ser un simple número.
¿Por qué ahora te viene a la cabeza, la imagen de "A tres metros sobre el cielo"? Quizás sea porque era como te sentías con él.. Tan feliz, que hasta podías tocar el cielo con tan solo alzar la mano... Puede ser por muchas cosas, pero lo más probable, es que sea porque tu historia es como la de A tres metros sobre el cielo.. Una chica, conoce a un chico, sin pensar que ese chico, sería lo mejor que le había pasado en la vida...
Una preciosa historia de amor.. Con un triste final. ¿Es así como acaba tu historia? ¿Por qué  todos los finales no pueden ser felices? Tu eres una pobre chica que lo único que quiere es ser feliz.. ¿Por qué todo ahora es tan difícil? Nada debería de serlo... O al menos esto.. Porque tú como cualquier chica, quieres ser feliz, y eso es lo único que debería importar, a pesar de todo... Pero como siempre, tras una triste historia.. Hay que seguir buscando la felicidad.
                                   

miércoles, 10 de agosto de 2011

Al mal tiempo buena cara.

Y si.. Al mal tiempo buena cara. Al igual que hay que sacar una sonrisa en los malos momentos, por muy difíciles que sean, hemos de ser fuertes como para saber afrontar una situación difícil, tan difícil como para sentirte hasta culpable de ello. Hay que ser fuerte, porque no sabes lo que te espera a lo largo del camino, y poco a poco, vas cargando con cosas, al principio son pequeñas, pero luego todo se te complica, y llega a ser demasiado, tanto, que notas como si se te estuviera cayendo el mundo encima. El mayor peso que puedes llegar a cargar, es el de sentirte culpable de haber perdido a la persona que ha formado parte del mejor momento que has podido vivir en tu vida. Te sientes culpable, y lloras, lloras a más no poder. Te arrepientes de haberle dejado marchar... Y te arrepientes de todo menos de una cosa: De haber vivido los mejores momentos de tu vida, con él. Recuerdas todos y cada uno de los momentos que has vivido con él, y sacas esa pequeña sonrisa que siempre sacabas cuando estabas con él, porque el te hacía ser feliz, el te hacía sacar lo mejor de ti, y hacía que pudieras ser tu misma. Te das cuenta que cada uno de los momentos que has pasado con él, son momentos inolvidables, tan inolvidables como él. Cada frase, cada canción, cada sonrisa, cada mirada, cada "te quiero".. Recordar esto te hace sacar esa gran sonrisa con la que debes seguir adelante, por mucho que te duela dejar el pasado atrás, pero es lo mejor. Él era tu razón para seguir adelante, era tu compañero de camino, el hacía que cargaras con menos peso del que llevabas cargando toda tu vida.. Pero llega el momento en el que él se va por un simple error, y empiezas a ver como todo se vuelve gris, todo se apaga, ya no está esa sonrisa en tu cara. De los errores se aprende una nueva lección, y si la lección ahora está aprendida, tan solo hay que ponerle al mal tiempo.. Una buena cara.




lunes, 8 de agosto de 2011

Echarle de menos..

Es mi mayor preocupación. Pensar que lo mejor de tu vida se esfuma, con tan solo una palabra. Dicen que la gente comete errores, y las personas, por desgracia, no podemos retroceder en el tiempo para evitar que ese error se haya cometido. Era un sábado, un día cualquiera. ¿Quién pensaría que ese día, sería uno de esos días que quieres recordar para siempre? Le tenías a él, eso es lo único que importa. Con él te sientes feliz, piensas que eres única, que la vida, por fin te sonríe.
En cada momento, quieres hablar con él, y con tan solo hablarle 5 minutos, ya eres feliz. Siempre que no tenéis tema de conversación, que de repente él ponga un "te quiero", hace que saques una pequeña sonrisa. Todas esas tantísimas cosas que tenéis en común, todas esas cosas que hacéis juntos, todas esas cosas, que por muy pequeñas que sean, o por muy ridículas que sean, siempre las quieres recordar.
Muchas personas se plantearían eso de que si por tan solo un simple error, se acaba todo. Que si con tan solo un error, has pasado de sentirte "feliz", a sentirte "triste" o "sola".
Dicen que de los errores se aprende.. Que cada uno, tras cometer alguno, aprende una nueva lección, y le sirve para mejorar.
En los primeros momentos te sentías feliz, luego te has sentido triste, luego sola... Y lo peor de todo.. Es que finalmente te sientes arrepentida.
Arrepentida, de haber dejado pasar a lo mejor que te ha pasado en la vida. De haber dejado pasar a la única persona que te hacía sonreír de verdad, día a día. De haber dejado atrás todos esos tantísimos recuerdos. De haber dejado atrás todas esas conversaciones con él, todas esas canciones dedicadas, todas esas frases, todas esas sonrisas, todas esas risas, todas esas miradas..
El simple hecho de recordar que todo eso ahora forma parte de un pasado inolvidable, hace que se te rompa el alma; que eches a llorar; que quieras desahogarte; que quieras gritar... Y sobretodo, llorar, llorar como nunca en tu vida.
Te das cuenta de que le quieres, y que quieres retroceder en el tiempo. Vuelves a recordar todo en tan sólo un instante.. Pero él lo ha olvidado todo. Ya no se acuerda de nada. Te contesta con un simple: "Es verdad..".
Ahora dices adiós a todo, e intentas seguir adelante, olvidarle, alejarle de tu vida, como ha hecho él.. Pero no puedes. No puedes olvidar nada, por mucho que lo intentes.
Todas las personas dicen que sigas adelante, que le olvides, que te ha hecho daño, que te lo ha hecho pasar mal... Pero no se dan cuenta, de que le quieres... De verdad.
Pasará el tiempo, y ninguno se acordará del otro, por muchos buenos momentos que hayan vivido. Podrán quedar como amigos, pero nada será como antes. Nada será lo mismo.
Y por mucho que se haya olvidado, siempre recordarás todos los momentos vividos juntos, aunque sepas que él no, pero quieres que haya un recuerdo en tu vida, de esos que dejan marca, de esos que son importantes para tí... Que significa... Que duran para siempre.