miércoles, 10 de agosto de 2011
Al mal tiempo buena cara.
Y si.. Al mal tiempo buena cara. Al igual que hay que sacar una sonrisa en los malos momentos, por muy difíciles que sean, hemos de ser fuertes como para saber afrontar una situación difícil, tan difícil como para sentirte hasta culpable de ello. Hay que ser fuerte, porque no sabes lo que te espera a lo largo del camino, y poco a poco, vas cargando con cosas, al principio son pequeñas, pero luego todo se te complica, y llega a ser demasiado, tanto, que notas como si se te estuviera cayendo el mundo encima. El mayor peso que puedes llegar a cargar, es el de sentirte culpable de haber perdido a la persona que ha formado parte del mejor momento que has podido vivir en tu vida. Te sientes culpable, y lloras, lloras a más no poder. Te arrepientes de haberle dejado marchar... Y te arrepientes de todo menos de una cosa: De haber vivido los mejores momentos de tu vida, con él. Recuerdas todos y cada uno de los momentos que has vivido con él, y sacas esa pequeña sonrisa que siempre sacabas cuando estabas con él, porque el te hacía ser feliz, el te hacía sacar lo mejor de ti, y hacía que pudieras ser tu misma. Te das cuenta que cada uno de los momentos que has pasado con él, son momentos inolvidables, tan inolvidables como él. Cada frase, cada canción, cada sonrisa, cada mirada, cada "te quiero".. Recordar esto te hace sacar esa gran sonrisa con la que debes seguir adelante, por mucho que te duela dejar el pasado atrás, pero es lo mejor. Él era tu razón para seguir adelante, era tu compañero de camino, el hacía que cargaras con menos peso del que llevabas cargando toda tu vida.. Pero llega el momento en el que él se va por un simple error, y empiezas a ver como todo se vuelve gris, todo se apaga, ya no está esa sonrisa en tu cara. De los errores se aprende una nueva lección, y si la lección ahora está aprendida, tan solo hay que ponerle al mal tiempo.. Una buena cara.
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